´Úbeda, un Pasado ,Presente y Futuro.
Basílica de Santa María de los Reales Alcázares
, en ella se respira Paz y Serenidad.
Varias hermandades tienen sede en la Basílica
Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la
Caída y María Santísima de la Amargura .Su
primera denominación fue la de “Cofradía del Santo Cristo de la
Caída”. Después se conoció como la “Cofradía de Nuestro
Padre Jesús de la Caída”. Posteriormente se llamó “Cofradía
del Santísimo Cristo de la Caída”. Cuando se incorpora la Virgen se
nombra como “Cofradía del Santísimo Cristo de la Caída y Nuestra Señora
de la Amargura”. Desde el mandato de D. Guillermo Olivas Copado, vuelve
el Cristo a una de sus antiguas denominaciones, decidiéndose la readopción en
la Junta Directiva de 31 de agosto de 1995. En diciembre de 2011, el Obispado de Jaén le concedió el título de Muy
Ilustre por su participación en las JMJ 2011,
por lo que actualmente lleva por título “Muy Ilustre Cofradía de
Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima de la Amargura”.
La cofradía de la Caída, dentro de las diecinueve actuales que
en el ámbito pasionista existen en Úbeda ocupa, en
cuanto a antigüedad, el quinto lugar, tras la Soledad, Jesús, La Expiración y
el Santo Entierro. Aunque nacida en el seno de la comunidad religiosa del Carmelo, desde muy
pronto se vinculó a tres títulos nobiliarios: los marquesados de El Donadío, San Juan de Buenavista y La
Rambla. Ello quizás haya contribuido en parte a acentuar una
de las notas que más la caracterizan: su fino talante aristocrático,
manifestado esencialmente en el lujo desbordado y la extrema elegancia. Pasando
por alto la ostentosa belleza de aquellos primitivos varales de cuatro tulipas,
las imágenes de sus Cristos han sido objeto de la admiración de propios y
extraños por su perfecto modelado y la profunda carga ideológica de su
concepción formal. Asimismo, la Virgen goza fama de ser una de las más bellas de
la imaginería ubetense.
Por otro lado, ambos tronos, además de su riqueza, destacan por el original
planteamiento con que han sido ejecutados en cuanto a dibujo y materiales, lo
que les sitúa en un plano distinto al común. Nota curiosa también es que la
Virgen no pertenece a la cofradía, sino a la comunidad de monjas franciscanas
de Santa
Clara, hasta el año 2011 en que fue donada por las monjas
franciscanas de Santa Clara a la cofradía (ante notario), en cuyo convento
permanece prácticamente todo el año.
El año 2011 será recordado como uno de los más importantes en la
Historia de la Cofradía debido a dos hechos que han marcado profundamente a la
misma. El primero de ellos está referido a la participación de la misma en uno
de los actos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 que tuvo
lugar en Madrid entre los días 15 y 21 del mes de agosto. En el solemne vía
crucis presidido por su Santidad Benedicto XVI y
que discurrió por el centro mismo de la Villa, el Jesús Caído de Mariano Benlliure sobre
su trono de nogal venía a erigirse como Sexta Estación bajo el título de "Jesús
cae bajo el peso de la Cruz". Millones de personas en todo el mundo
pudieron contemplar la magnificencia de la talla del maestro valenciano, así
como la austera solemnidad con la que el cortejo que lo acompañaba discurría
por las calles de la capital adentrándose hasta el corazón mismo del Madrid de
los Austrias. Unas semanas después de este evento, las Madres Clarisas
del Real
Monasterio de Santa Clara de Úbeda, propietarias de la
imagen de María Santísima de la Amargura, manifestaban su intención a la
Cofradía de donar la imagen de Juan
Luis Vassallo Parodi, hecho que se produciría mediante la
firma de una escritura notarial que obra en poder de la Hermandad el día 10 de
noviembre de 2011.
La
talla representa la tercera caída de Cristo sobre las rocas. Sin embargo, al
ser contemplada con detalle la anatomía de la imagen, que suele recibir culto
sin vestiduras naturales superpuestas, observamos como el suceso captado no se
refiere al instante inmediato a la caída, sino a un momento posterior, de gran
inestabilidad, en que Jesús, a duras penas, intenta incorporarse del suelo.
Para ello, el Varón extiende a duras penas el brazo derecho hacia delante e
hinca la rodilla izquierda y el pie derecho en el rugoso risco, descargando
sobre ellos todo el esfuerzo.
En
tan sacrificado empeño, ya que Jesús, extenuado, no sólo tiene que elevar el
peso de su propio cuerpo sino también el del madero, procurando no perder el
equilibrio, el Varón no recibe el auxilio de Simón de Cirene, pues efectúa
estación de penitencia en absoluta soledad. La angustia del momento se
intensifica aún más al colocar sobre el hombro izquierdo de Cristo una cruz, en
apariencia muy pesada, de sección cepillada y rectangular.
Pese
a todo ello, el varonil semblante de Jesús, lejos de mostrarse humillado, se
levanta altivo y firme hacia el cielo, clamando fuerzas al Padre para continuar
valientemente su camino hacia el sacrificio. La cabeza se exorna con potencias
de plata dorada. La corona de espinas, superpuesta, ha sido cincelada en el
mismo metal.
La
imagen fue restaurada por el ICROA en 1983. La intervención consistió en una
exhaustiva limpieza de la policromía,
fijación de ensambles con nuevas espigas de madera y eliminación de elementos
metálicos en la talla.
Nuestra
Señora de la Amargura
“Por
el presente documento declaro yo, Juan
Luis Vassallo Parodi, de profesión
Escultor y vecino de Sevilla, que habiéndoles prometido en su día a las
Monjas de Santa
Clara de Úbeda (Jaén) y para su Iglesia, donde siempre se
le rendirá el culto debido, una imagen de la Virgen bajo la advocación de Nuestra
Señora de la Amargura, en el día de la fecha les hago entrega de la misma
a la mencionada Congregación religiosa en concepto de donación. En este
acto de entrega de la imagen de Nuestra Señora, propongo por tratarse de
una obra de carácter procesional, se conceda el derecho para sacarla a perpetuidad
acompañando a su imagen titular Nuestro Padre Jesús de la Caída a
la hermandad instituida en esta ciudad con esa advocación durante los
días de Semana Santa. Lo que se acuerda de conformidad de todas las partes
abajo firmantes. El Presidente actual de dicha hermandad, deseando
que esta nueva imagen quede debidamente instalada en la Iglesia de
Santa Clara, se compromete a llevar a cabo la construcción de un
altar para este fin, ya que las hermanas clarisas prefieren se haga
así en lugar de recibir el donativo en metálico que en principio se
les ofreció. Y para que conste y sirva de resguardo y garantía
tanto para la Congregación como para la Cofradía y firmando su
aceptación las dos instituciones antedichas, lo hago en Úbeda a dos
de abril de mil nocecientos cincuenta y tres. Por las
Hermanas Clarisas, La Madre Superiora, Fdo.: Sor Guadalupe de Jesús
Aragón.- Por la Cofradía de Ntro. Padre Jesús de la Caída, Fdo.:
Juan Pablo Pasquau.- Fdo.: Juan
Luis Vassallo, Escultor.
Como
ya se ha mencionado, la imagen de María Santísima de la Amargura es hoy
propiedad de la Cofradía merced a la donación realizada por las madres clarisas
a la Hermandad el 10 de noviembre de 2011.
Juan Luis Vassallo Parodi (Cádiz; 2 de mayo de 1908-Madrid; 18 de abril de 1986) fue un escultor e imaginero español.
Obras en Úbeda
·
Nuestra Señora de la Amargura (cofradía de
la Caída). Convento de Santa Clara.
·
Santísimo Cristo de la Expiración (cofradía
del mismo nombre). Convento de la Trinidad.
·
Monumento a los Caídos. Plaza del
Ayuntamiento.
·
Monumento a Alfredo Cazabán Laguna.
Corredera de San Fernando.
·
Mausoleo de Antonio Medina. Cementerio de
San Ginés.
·
Retablo de la Sacra Capilla Funeraria de El
Salvador (recuperación y restauración de la obra perdida de Alonso de Berrugue
·
Mariano Benlliure Gil (Valencia, 8 de septiembre de 1862-Madrid, 9 de noviembre de 1947) fue un escultor español, considerado como el último gran maestro
del realismo decimonónico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario